Una pasarela de madera hacia un islote, sobre agua turquesa
— Diario · Destinos

Por qué estas tres costas

Un océano Índico, un mar de la China Meridional y un Atlántico. En el mapa no se parecen en nada; en la arena, sí.

The Manager · MONEA

Un grupo de tres hoteles repartidos entre Tanzania, Vietnam y España se explica mal con un mapa. Los tres puntos quedan tan lejos unos de otros que la primera lectura es la más fácil: que salieron así, uno detrás de otro, sin más criterio que la ocasión.

La segunda lectura pide mirar más cerca. No los países: las playas.

La playa de al lado

Paje está en la costa este de Unguja, que es el lado por el que los circuitos grandes pasan de largo. Hà My ocupa uno de los tramos menos construidos de los que suben de Hội An hacia Da Nang, con la ciudad antigua a doce minutos de coche. Y Playa Blanca está en la punta sur de Lanzarote, junto a las calas de Papagayo, en el extremo que menos viento recibe del norte.

Dicho así son tres direcciones postales. Puestas en fila, son tres veces la misma decisión: ninguna de las tres es la playa de la postal, y las tres están al lado de una.

Estar cerca de lo que todo el mundo va a ver, y no estar dentro.

Lo que eso cambia al llegar

Cambia dos cosas, y las dos se notan el primer día. La primera es el ruido: a la playa de al lado no llega el autobús, así que la mañana suena a lo que suene el sitio. La segunda es que lo famoso sigue estando ahí, a un trayecto corto — un casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, una ciudad de puertas talladas, un paisaje de lava con viñedos dentro de los cráteres.

Es una posición difícil de encontrar y fácil de perder: son los tramos que se construyen los últimos y por eso duran poco. Elegirlos tres veces seguidas no es casualidad, y es lo más parecido que tiene esta cadena a una tesis.

Lo que no entra en la decisión

No entra el clima, y por una razón sencilla: el sol de una isla es el mismo en todas sus playas, así que no separa una de otra. Tampoco entra el tamaño del mercado, que aconsejaría justo lo contrario — ir donde ya va la gente.

Lo que entra es cómo cae la luz en las ventanas y si la tierra tiene algo que decir. Suena a frase de folleto hasta que se compara con la alternativa, que es elegir por una tabla.

Los tres destinos están contados uno a uno en esta misma web, con sus mareas, sus especias y su lava. Y los tres hoteles, en la suya.

— Los tres puntos

Ver las tres en el mapa

Zanzíbar, Vietnam y Lanzarote, con lo que hay alrededor de cada uno.