
Hay bodas que no caben en un solo sitio
Tres costas en tres países, y una sola conversación para preguntarlo todo. Aquí se empieza; lo que se puede montar lo dice después el hotel que elijáis.
Tres respuestas que un hotel solo no puede dar
La web de cada hotel sabe de su hotel. Esta sabe de los tres, que es justo lo que hace falta cuando todavía no está decidido dónde.
Todavía no sabéis dónde
Es lo más normal, y es la peor pregunta para hacérsela a un solo hotel: la única respuesta que puede dar es la suya. Aquí se compara el Índico, el mar de la China Meridional y el Atlántico en el mismo correo.
Sois muchos, o sois dos
No es lo mismo un resort en la punta sur de Lanzarote que una casa pequeña entre las palmeras de Paje. El tamaño del grupo es lo primero que descarta hoteles, y por eso es la segunda pregunta del formulario.
La celebración no acaba en el hotel
Una ciudad antigua a doce minutos, una ruta de especias, un paisaje de lava. Lo que hay alrededor cambia la forma de los días de antes y de después, y eso se mira desde el destino, no desde una lista de salones.
Preguntáis una vez. Contesta quien sabe
Lo que llega por aquí no cae en un buzón general: con las cuatro respuestas del formulario ya se sabe a qué hotel hay que preguntar y qué tiene sentido plantear. La contestación la escribe una persona.
No hay tarifa publicada, no hay paquete cerrado y no se bloquea ninguna fecha desde esta página. Cada hotel tiene sus condiciones y las dice él — esto es el principio de una conversación, no una reserva.
Contadnos qué tenéis en mente
Cuatro respuestas y dónde escribiros. Nada más.
Mirad primero los tres sitios
Cada hotel cuenta lo suyo en su propia web, con sus habitaciones y sus fechas.